FABIÁN CASTELLANOS

Fabián Castellanos: Esto-vi en 2017

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Licenciado en Artes Escénicas, actor y músico. Realizó sus estudios en la Universidad Pedagógica Nacional y en el Teatro Experimental Fontibón. Ha trabajo con directores como Ana María Vallejo, Juan Carlos Moyano, Misael Torres, Enrique Espitia, entre otros. Es el líder de la agrupación de teatro Stroganoff, que junto con otras agrupaciones, se han dedicado a fortalecer las prácticas teatrales de calle y sala en la localidad de Fontibón, con procesos de formación, y creación y circulación de un destacado repertorio. Fabián ha sido la cabeza de las recientes versiones del Encuentro Distrital de teatro comunitario.

Agradezco la oportunidad para exponer una mirada respetuosa del teatro de Bogotá; referencio algunas obras, unas de grupos reconocidos y otras de grupos que emprenden el camino de las artes; es una mirada subjetiva y afectuosa que solo pretende ofrecer el sentir y el pensar que generan estos trabajos en quien escribe estas líneas. Lo maravilloso del teatro es su imperfección y la búsqueda rigurosa de la misma que hace que cada propuesta mejore con el tiempo.

El síndrome de la ventana: Artífice inimaginable / Dirección: Hernando Merchán

El síndrome de la ventana es una obra que se estrenó en el marco del XI Encuentro Distrital de Teatro Comunitario 2017, un trabajo realizado por la agrupación Artífice Inimaginable y fue uno de los tres estrenos que recibieron apoyo económico por parte del IDARTES para su producción. En esta oportunidad con motivo del ArtBoal 2017, en Fontibón nos topamos con un trabajo cuyo uno de los temas, la soledad, se desarrolla, a través, de la vida de una mujer que ríe, se enamora, sufre, vive y añora ser amada. Al paso del tiempo ve su vida pasar a través de una ventana donde la soledad la consume y hace vibrar al público porque conecta su situación de esposa y madre con la de mujeres que logran identificarse con el personaje.

La dramaturgia es una elaboración sencilla que contiene un lenguaje cotidiano, nada pretencioso y eso es bello, logra una poética fácil de digerir que transporta al espectador a la calle, al vecino, al barrio popular de cualquier ciudad latinoamericana. Sin embargo, la calidad de los textos podría mejorar en cuanto a su potencia y metáfora dando al montaje mayores contrastes y riqueza en el lenguaje para que la imaginación del espectador vaya más allá de lo evidente, de lo literal.

La puesta en escena transcurre, a través del tiempo que se representa, en una especie de estructura reloj, que gira y gira, en un ritmo que va llevando al espectador a comprender la historia. Los tres personajes que intervienen (dos músicos y la actriz principal) han mantenido la narración sin dejar espacios vacíos o dudas en su realidad. La interpretación sin ser deficiente, puede aún ofrecer mucho más en términos de crudeza, sinceridad y verdad; en este sentido logra varios momentos donde confluyen todos los elementos escénicos logrando la magia teatral, pero en otros se diluye dejando perder la emoción. Se actúa y se narra, una forma ya establecida en los monólogos, información o acción escénica, por instantes no es claro. ¿Con quién se habla?, ¿Por qué? ¿Cómo gestionar la transición entre la narración que da información y la acción escénica que da la actuación?, son cuestionamientos que pueden orientar caminos para el desarrollo de la propuesta.

La idea musical podría jugar un rol más protagónico si se involucra un poco más, así mismo las voces pueden potenciarse y expresar de una manera más contundente sus melodías. Finalmente es importante prestar atención a la dramaturgia de la luz y el video para que no operen en contra de la puesta y sea un elemento más de la narración, la poética y la estructura.

El síndrome de la ventana es una propuesta sería de un grupo de teatro comunitario, digna y decorosa, hasta el momento ha logrado desarrollos importantes, pero que seguramente con el paso de las funciones se fortalecerá y conmoverá aún más a los diversos públicos.

La Cigarra: DC Arte / Director: Enrique Espitia

Este trabajo direccionado por Enrique Espitia se inspira en textos cubanos, está dirigido a niños y grandes, narra la situación de un grupo de bichos e insectos que deben enfrentarse a la envidia de un mal alcalde que no acepta el canto de la cigarra y al hambre del gran sapo malvado que amenaza su supervivencia; se desarrolla en medio de cantos y la interlocución entre títeres, actrices y actores. La puesta en escena se desarrolla de manera sencilla sin escenografía y con utilería simple, la estética se inspira en los colores de la selva en sus decorados y vestuarios. El grupo de actrices y actores logra con solvencia la puesta en escena que contagia con sus cantos a los espectadores. El Canto de la cigarra es una obra bien lograda que cautiva a grandes y chicos, bien por DC arte.

Actos de payasos: Muro de espuma / Dirección: Felipe García

Esta puesta en escena en espacio vacío es la suma de varios cuadros de payaso o popularmente llamado “clown”. Historias cortas que terminan en paradojas o finales inesperados, logran conmover, divertir y emocionar a los diversos públicos a los que está dirigida la obra. El grupo de actores y actrices encarnan personajes diversos y logran conectar con los espectadores que gozan con cada acto. Es el resultado del proceso de investigación y experimentación permanente que Muro de Espuma realiza entorno al circo sin animales, quizás un punto para tener en cuenta es el uso de música comercial en la obra que resta un tanto a la propuesta escénica.

Historias para ser contadas: Corporación Odeón / Dirección: Jorge Cárdenas

Esta versión libre inspirada en los textos de Oswaldo Dragún nos cuenta las historias de barrio, historias populares que por medio de una puesta en escena alegre, divertida y sarcástica, atrapa la mirada de los asistentes. La máscara media como elemento central de las historias, va y viene. La interpretación justa de sus actores y actrices hacen de este trabajo un deleite, la estética multicolor es una apuesta para diferenciar la realidad escénica de la cotidiana. Una teatralidad basada en la exageración y con principios de la comedia del arte. La propuesta nos propone reflexionar desde la risa y el goce de las ironías de nuestra vida. Este trabajo se presenta tanto en espacios abiertos como cerrados. Un detalle que potenciaría más la apuesta es la elaboración fina de las máscaras de los diversos personajes.

Kokoro: La casa del silencio / Dramaturgia y dirección: Pierrik Malebranche y Juan Carlos Agudelo

Nos presenta una historia llena de magia entorno al teatro gestual. Precisa, limpia, poética y sensible, Kokoro expresa los anhelos de los seres humanos por alcanzar la felicidad y el amor de una forma incluso cinematográfica. Los actores que completan el elenco, una mujer y un hombre, se integran entre sí otorgando a la puesta en escena dinamismo y ritmo. Diversas calidades de movimiento, imágenes compuestas, diversas emociones confluyen para entretener, deslumbrar y sentir. La estética sin descuidar detalle favorece la propuesta, al igual que la música y el tono de sus intérpretes.

Muerte, resurrección y muerte: Teatro Experimental Fontibón / Dramaturgia y dirección: Raúl Cortés

Esta obra hace parte de la Trilogía del desaliento, escrita por el español Raúl Cortés quien también dirige este trabajo (el segundo para teatro de sala del TEF, en su historia). Una obra enigmática, potente y cargada de sentido humano y político cuyo tema en desarrollo es la Justicia. Su puesta en escena es una composición completa entre la estética y el movimiento de los actores y las actrices, donde la luz, el vestuario y el ritmo de los personajes se articulan de una manera armónica transportando al espectador a las apuestas cineastas de Jean-Luc Godard. Da libertad al espectador para situar la escena en una cloaca, en un sanatorio, o en una cárcel de la edad media; sus símbolos, como las fechas contenidas en las mortajas que se distribuyen en el escenario e incluso en el lugar de los espectadores, invitan a la relación con la historia colombiana. Los personajes sólidos, contenidos y justos en cada situación, atrapan de principio a fin la emoción y la atención de los espectadores. Esta obra, sin lugar a dudas es una apuesta seria y contundente de un grupo como el TEF en el universo del teatro de sala.

Memoria inútil: Polymnia Teatro / Dramaturgia: Creación colectiva / Director: Dubián Gallego, Alexander Llerena y Vicente Bernal

Una puesta en escena que invita a la reflexión acerca de hechos y noticias que han marcado la historia de nuestro país en los últimos años, una obra que combina diversos lenguajes ya que cada escena o cuadro fue dirigido por uno de los actores. Un trabajo que gira alrededor de la memoria, una de esas puestas en escena que te divierte, te conmueve y te hace vibrar las fibras más profundas y llega al corazón, para alegrar, conmover y destruir. Sus intérpretes logran en cada uno de los cuadros transmitir los mensajes, sin embargo no se quedan en el plano narrativo, sino que encarnan de una manera acertada y con rigor las implicaciones del texto y la acción.

La vida privada de las muñecas de trapo: Teatro Tierra / Creación de Teatro Tierra a partir de algunos textos del poeta Aquiles Nazoa / Dirección: Juan Carlos Moyano

Este trabajo rememora la vida del poeta venezolano Aquiles Nazoa, inmersa en las historias y poesía popular caraqueña; los diversos personajes de sus bellas historias aparecen y dan vida a las muñecas de trapo, en medio de un hermoso recital musical nos transporta a la magia de la poesía que vive en las actrices y actores. La escenografía es plasmada en una chiva que transporta, los sueños, las esperanzas y la alegría. Un trabajo que en sala y en espacios cerrados atrapa al espectador porque logra concentrar lo poético de los textos y la música, lleva a la audiencia a la ensoñación y al carnaval, pero que, en calle la poesía se diluye y las palabras se las lleva el viento siendo un espacio poco afortunado para degustar como se merece la dramaturgia, la actuación y la música de la propuesta.

Saphi: Luz de luna /  Dramaturgia y dirección: Jhon Valero

Una obra que nos habla de la luz y la oscuridad, la vida y la muerte, ritos al ritmo de la música andina tradicional, máscaras que se caen y transforman los personajes en unos y otros. De humanidad a oscuridad, de oscuridad a vanidad, de vanidad a animalidad y de vuelta a la humanidad, rito escénico en espacio abierto. Apuesta del director Jhon Valero quién contó con el acompañamiento de John Edwin Barrios en una propuesta plástica detallada, bella y muy elaborada de los vestuarios, la utilería y las máscaras de los personajes. Sin embargo, por momentos es difícil seguir la secuencia y comprender las situaciones planteadas y a veces el ritmo musical no tiene los suficientes matices para enriquecer la propuesta. Estreno afortunado para Luz de Luna que retorna a las calles con una propuesta fresca que seguramente se desarrollará a plenitud al paso de las presentaciones.

Un día después: Quinesis / Dirección: Ibagué Romero

Una propuesta que confronta a una mujer y un hombre en el “fin del mundo”. La dramaturgia concreta y sencilla nos invita a la reflexión acerca de los prejuicios sociales y la homofobia en una puesta en escena cuya ironía final deja mucho a la imaginación y genera preguntas sobre el futuro de los dos personajes. El ejercicio de la puesta en escena propone un tránsito por los caminos del teatro naturalista. Los intérpretes desarrollan sin problema la historia de principio a fin, sin embargo, carecen de herramientas que les permitan ir del plano superficial a lo profundo de cada uno de sus personajes, en este sentido la presentación transcurre en un ritmo lineal, carente de los matices que le otorgan riqueza teatral, resulta tímida y fría. Los textos de la obra demandan mayor compromiso corporal y emotivo para tocar a los espectadores, para hacer vibrar. Todo ello genera varias preguntas: ¿Que implica en los cuerpos y en la emoción ser el último hombre o mujer sobre la tierra?, ¿cómo influye la historia de cada uno en esa situación? ¿Cómo alcanzar verdad, por encima de la actuación? ¿Cómo involucrar el cuerpo sin separarlo de la voz y del sentido de lo que se dice? ¿Qué implica en la emoción y en el cuerpo de un hombre aceptar por encima de su ser, de los prejuicios sociales el hecho de considerar relacionarse con un transgénero, y luego tomar la decisión de intimar?

La propuesta plástica se diluye en el exceso de elementos decorativos, más no funcionales, se satura de cosas pequeñas que no suman a la lectura del espectador y ensucia el camino de la actriz y el actor. Resulta una necesidad repensar el tema plástico incluso en los vestuarios, quizás el concepto minimalista, resultaría más sugerente que lleve metáforas y ayude a la puesta. Por otro lado, es indispensable contar con un técnico en propiedad para la obra que opere de manera adecuada y precisa los apoyos sonoros y de video, también se hace necesario una propuesta narrativa de la luz. Finalmente Un día después se presenta como una bella oportunidad para desarrollar en profundidad la situación de los personajes, sus puntos de giro, los matices escénicos, la poética teatral y la estética. Ello depende de las decisiones de la dirección.

 

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